DrukCartel

Druk (2020)

26 enero, 2021

por Gilda Vichachi

“It´s making me paranoid, to float like an asteroid”
(“What A life?” Artista: Scarlet Pleasure. Albúm: Garden, 2020.)

*Este texto contiene spoilers.

El director y guionista danés Thomas Vinterberg (La celebración, 1998; La comuna, 2016; Submarino, 2010) lo hizo de nuevo y de una manera brillante con esta propuesta conceptual más que inteligente en su forma más allá del contenido. Ya había compartido su maravillosa obra Jagten en 2012 con el extraordinario actor Mads Mikkelsen y en Druk , ambos demuestran, una vez más, que saben cómo hacer cine del bueno.

Cuatro docentes de secundario y amigos (Mads Mikkelsen, Thomas Bo Larsen, Magnus Millangs y Lars Ranthe) se aventuran en la realización de un proyecto experimental basado en los estudios de un psicólogo noruego, Finn Skårderud , quien plantea que el hombre nace con un 0,5% de déficit de alcohol en sangre. Si bien existen líneas argumentales secundarias,el relato principal se aborda desde el punto de vista de Martin (Mikkelsen), profesor de historia desmotivado, frustrado y deprimido, tanto en lo afectivo respecto de su familia como en lo profesional/laboral (los estudiantes que tiene a cargo están en su último año y pisando ilusiones universitarias). Es así que comienzan a experimentar los efectos que la sustancia les provoca en su devenir diario, a través de la ingesta, posteriores mediciones del alcohol en sangre y toma de notas concluyentes. Las consecuencias no demoran en aparecer y subyace el conflicto.

Druk es una película de hombres (lo que no significa “para”). No es casual que los cuatro colegas sean hombres, de similares edades y si bien hay personajes femeninos como las parejas de dos de ellos o las estudiantes del curso, tienen poca o nula trascendencia en la historia. De hecho creo que es el punto más flojo la “pasividad” de Anika (Maria Bonnevie) y de la esposa de Nicolaj, no obstante no alcanza para empañar la historia, dado que el enfoque premeditado es otro. Los estudiantes puestos en foco también son varones, en el caso de Tommy, profesor de gimnasia, es el pequeño Specs y en el caso de Peter, profesor de psicología, es Sebastian, que arrastra sus propias frustraciones para con los exámenes. Asimismo no son fortuitas las citas de los “grandes hombres” de la historia que reitera con orgullo Martin en sus clases, sobre Churchill y Hemingwey. La línea vectora de película es la vulnerabilidad de lo masculino, la humanización del varón como imperfecto y sensible, mostrando su carga e imperfección. No es poco. Me llamó la atención en los tiempos que corren, donde abundan (y en buena hora) los relatos enfocados en las mujeres (la violencia, el abuso, el machismo, etc.) Por ello no me parece algo menor poder ver que se puede narrar con altura, con riqueza y respeto por las individualidades/intimidades sociales. Si, sociales. El relato mezcla géneros como el drama y la comedia, esta última desde una perspectiva de juego. Los cuatro amigos lo toman como desafío, para con ellos mismos y con las instituciones (familia, escuela). Bajo los efectos del alcohol, se sueltan, desinhibiéndose. Así es como bailan descomprimiendo el peso de los cuerpos. Mediante un contraluz, se construye esta idea que da sentido a este juego de niños bailando sobre la cama. Es interesante la composición del plano abierto con muchas ventanas en el fondo. Sin embargo, el exterior está negado, no se ve. Solo interesan ellos. La iluminación es un recurso estético y narrativo clave en esta escena. No pasemos por alto que los protagonistas son docentes, ni más ni menos que adultos formados a cargo de la educación y transmisión de valores. De ahí que lo dramático , como conflicto y no como género, se vuelva seductor y sugestivo como componente de la historia. Por supuesto que los estudiantes no ven la calidad de reunión íntima y despliegue de sus cuatro profesores (dato exclusivo al que accede el espectador) pero si forman parte de sus recorridos y modalidades de cambio , frente y para con ellos.

El cuerpo de Martin se deja caer, literal e inexorablemente. Deja de oponer resistencia racional frente a los mandatos sociales y cae. Es como una especie de exorcismo momentáneo de la razón junto a la ilusión de derribar sus propios monstruos.

Claro que es inevitable la posterior resaca y allí reflotan los miedos, inseguridades y el saberse en los cuarentipico sin tener en claro por dónde va la cosa… Con la resaca también aparece el límite (muchas veces puesto desde otros personajes) ¿Hasta dónde, durante cuánto tiempo, qué es lo que hay que alcanzar?. Pensaba en este punto en La Gran Comilona, (1973) película de Marco Ferreri en la que , al igual que en Druk, los personajes en cuestión son cuatro amigos hombres (Marcello Mastroianni, Ugo Tognazzi, Michel Piccoli y Philippe Noiret). En la historia de Ferreri los cuatro amigos se reúnen a fin de cometer un suicidio gastronómico colectivo. Se reúnen en una casona a comer y beber hasta morir. Salvando las distancias entre ambos films, se trata de , nuevamente, poner el cuerpo. Más allá de que los objetivos o metas sean diferentes. Experimentar mediante una intensa ingesta , obteniendo como resultado un altísimo costo, incluso la muerte. Sería como meterse un algo para que salga otra cosa , quizás con Ferreri saliera con la mierda o el vómito, en Druk es más sutil pero no menos interesante la transformación de los estados, el mismísimo exorcismo del que hablaba unas líneas más arriba. “ Qué vida, qué noche, qué hermoso, hermoso paseo. No se dónde estoy en cinco, pero soy joven y vivo, a la mierda lo que están diciendo, qué vida” canta el estribillo del tema de Scarlet Pleasure.

Esta idea se cristaliza en los gestos y hermosos primeros planos de Martin. En donde las líneas de diálogo quedan muy por detrás de sus ojos que expresan, porque su mirada lo transmite todo. La metamorfosis que nace en su interior y explota hacia un exterior inabarcable. La idea de destrucción mediante el caos para un posterior renacer. La conciencia de un quiebre ineludible, llevándose puesto todo lo que se presenta en el camino.

La última película de Vinterberg , lejos de caer en la ambición (que bien podría haberlo hecho), no alecciona ni juzga. No señala conductas de sus personajes ni toca moralismos cayendo en lugares comunes. Lejos de ello ,el grado de belleza de la escena final se convierte en un elixir opuesto a adoctrinar cabezas y cuerpos.

FICHA

Dir. Thomas Vinterberg.
Guion: Tobias Lindholm y Thomas Vinterberg.
Duración 116 min.
Reparto: Mads Mikkelsen, Thomas Bo Larsen, Magnus Millangs, Lars Ranthe.

Druk (2020). – Dir. Thomas Vinterberg. Guion: Tobias Lindholm y Thomas Vinterberg. Duración 116 min. Reparto: Mads Mikkelsen, Thomas Bo Larsen, Magnus Millangs, Lars Ranthe. “It´s making me paranoid, to float like an asteroid” 1 *Este texto contiene spoilers. El director y guionista danés Thomas Vinterberg (La celebración, 1998; La comuna, 2016; Submarino, 2010) lo hizo de nuevo y de una manera brillante con esta propuesta conceptual más que inteligente en su forma más allá del contenido. Ya había compartido su maravillosa obra Jagten en 2012 con el extraordinario actor Mads Mikkelsen y en Druk , ambos demuestran, una vez más, que saben cómo hacer cine del bueno. Cuatro docentes de secundario y amigos (Mads Mikkelsen, Thomas Bo Larsen, Magnus Millangs y Lars Ranthe) se aventuran en la realización de un proyecto experimental basado en los estudios de un psicólogo noruego, Finn Skårderud , quien plantea que el hombre nace con un 0,5% de déficit de alcohol en sangre. Si bien existen líneas argumentales secundarias,el relato principal se aborda desde el punto de vista de Martin (Mikkelsen), profesor de historia desmotivado, frustrado y deprimido, tanto en lo afectivo respecto de su familia como en lo profesional/laboral (los estudiantes que tiene a cargo están en su último año y pisando ilusiones universitarias). Es así que comienzan a experimentar los efectos que la sustancia les provoca en su devenir diario, a través de la ingesta, posteriores mediciones del alcohol en 1 Cita del tema musical: What A life?. Artista: Scarlet Pleasure. Albúm: Garden, año de lanzamiento 2020. sangre y toma de notas concluyentes. Las consecuencias no demoran en aparecer y subyace el conflicto. Druk es una película de hombres (lo que no significa “para”). No es casual que los cuatro colegas sean hombres, de similares edades y si bien hay personajes femeninos como las parejas de dos de ellos o las estudiantes del curso, tienen poca o nula trascendencia en la historia. De hecho creo que es el punto más flojo la “pasividad” de Anika (Maria Bonnevie) y de la esposa de Nicolaj, no obstante no alcanza para empañar la historia, dado que el enfoque premeditado es otro. Los estudiantes puestos en foco también son varones, en el caso de Tommy, profesor de gimnasia, es el pequeño Specs y en el caso de Peter, profesor de psicología, es Sebastian, que arrastra sus propias frustraciones para con los exámenes. Asimismo no son fortuitas las citas de los “grandes hombres” de la historia que reitera con orgullo Martin en sus clases, sobre Churchill y Hemingwey. La línea vectora de película es la vulnerabilidad de lo masculino, la humanización del varón como imperfecto y sensible, mostrando su carga e imperfección. No es poco. Me llamó la atención en los tiempos que corren, donde abundan (y en buena hora) los relatos enfocados en las mujeres (la violencia, el abuso, el machismo, etc.) Por ello no me parece algo menor poder ver que se puede narrar con altura, con riqueza y respeto por las individualidades/intimidades sociales. Si, sociales. El relato mezcla géneros como el drama y la comedia, esta última desde una perspectiva de juego. Los cuatro amigos lo toman como desafío, para con ellos mismos y con las instituciones (familia, escuela). Bajo los efectos del alcohol, se sueltan, desinhibiéndose. Así es como bailan descomprimiendo el peso de los cuerpos. Mediante un contraluz, se construye esta idea que da sentido a este juego de niños bailando sobre la cama. Es interesante la composición del plano abierto con muchas ventanas en el fondo. Sin embargo, el exterior está negado, no se ve. Solo interesan ellos. La iluminación es un recurso estético y narrativo clave en esta escena. No pasemos por alto que los protagonistas son docentes, ni más ni menos que adultos formados a cargo de la educación y transmisión de valores. De ahí que lo dramático , como conflicto y no como género, se vuelva seductor y sugestivo como componente de la historia. Por supuesto que los estudiantes no ven la calidad de reunión íntima y despliegue de sus cuatro profesores (dato exclusivo al que accede el espectador) pero si forman parte de sus recorridos y modalidades de cambio , frente y para con ellos.

Etiquetas: