soy-cuba-poster

Soy Cuba (1964)

19 febrero, 2016

Si existe quien piense que la idea de los cuentos en cine la creó Damián Szifrón con Relatos Salvajes (2015), claro que está sirviendo afuera del vaso. No sólo porque, podría decirse, que en este siglo XXI ya está todo inventado, sino porque también el director ruso Mijaíl Kalatózov junto al Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos, en 1964, contaron la vida de la Isla antes de la Revolución del 1 de enero de 1959, en cuatro historias (cuentos, relatos) que conformaron Soy Cuba.

  1. La Habana. Ella está enamorada de un vendedor ambulante. Hablan de casarse, cantan, son felices. Parecen felices. Ella vive en una casa precaria, en medio de un barrio más precario aún, que recorremos junto a un turista estadounidense que se la lleva de un cabaret. Ella no quiere cambiar sexo por plata, pero lo hace como tantas otras chicas.

    soy372

  2. La multinacional United Fruits es protagonista de Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano, por ser una de las empresas responsables del saqueo y la destrucción de nuestras tierras. En Cuba, como en casi todo el Caribe, también hicieron lo suyo. Los campesinos sufrían la expropiación de la tierra -sin indemnizaciones ni posibilidades favorables- en la que habían vivido toda su vida en la zafra de la caña de azúcar; por entonces, casi un monocultivo en toda la Isla.

    soy-cuba

  3. Fidel Castro era de la provincia de Oriente y en su adolescencia se había mudado a La Habana a estudiar Abogacía. Con el ejemplo de José Martí y Julio Antonio Mella, entre otros, empezó a militar hasta convertirse, en primera instancia, en un referente del movimiento estudiantil y luego, en dirigente de masas. Desde antes también, pero sobretodo a partir del asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, contra la dictadura de Fulgencio Batista, los estudiantes habaneros eran un semillero revoltoso, central en la génesis de la Revolución.

    12

  4. Desde el desembarco del Granma, en diciembre de 1956, el Ejército Rebelde comenzó a avanzar de Oriente a Occidente, con tanta tenacidad como dignidad, sumando voluntades a la construcción de una idea de libertad. Los rebeldes se refugiaban en las casas de los campesinos en las sierras y esquivaban los bombardeos de los aviones de la dictadura, que arrasaban con cuanta vida se cruzara hasta que tuvieron que huir de la Isla: la Revolución había triunfado.

Nada de esto es un spoiler. Tanto en Cuba como en Rusia, cuestionaron el film por caer en lugares comunes y la película pasó al olvido. Son lugares comunes y tal vez en 1964, eran más comunes todavía ya que todavía no había pasado el tiempo necesario de los cambios. Hoy, tal vez las únicas escenas que no se han logrado “revolucionar” es, por un lado, la del turismo europeo y estadounidense, que sigue pensando a Cuba como el “cabaret del Caribe”, y por el otro la de los autos de aquellos años que siguen dando vueltas por las calles hasta hoy. Pero ya no hay campesino con futuro incierto por una United Fruits actual, que podría ser Monsanto, ya no hay estudiantes reprimidos y asesinados por su gobierno, ya no hay bombardeos en las sierras que maten al azar en busca del “enemigo comunista”.

Soy Cuba fortalece el contraste con la actualidad: hoy, en Cuba, se vive con complicaciones, con los malabares de cualquier trabajador del mundo, pero sin hambre, sin enfermedades sociales crónicas. Una mirada comunista, desde el comunismo, que comparte puntos en común con El Padrino II, sólo en esas escenas por La Habana, pre-revolucionaria en la que Mike asegura que los rebeldes “van a ganar”, y que se distancia en el combate por contarle al mundo con narrativas propias y no extranjeras. Y también es una respuesta anterior a lo que plantea Szifrón: los problemas sociales, se resuelven colectivamente, no de auno, como Bombita.

Además, Soy Cuba es una propuesta artística notable: en blanco y negro, articulada con un guión en una voz femenina justa, con actores y actrices que no eran ni actores ni actrices, con las postales de una Cuba de los ‘50 y con una calidad técnica tan artesanal como de alto nivel, con planos secuencias destacados. ¿Por quiénes? Martín Scorcese y Francis Ford Coppolla, por ejemplo, que le sacaron el polvo más de 30 años después de su debut -en 1995- para que Soy Cuba vuelva a ser mirada y estudiada. El director de fotografía de la película, Serguei Urusevski, declaró que “quisimos que la película fuera como un poema romántico”. Y lo es.

FICHA TÉCNICA 

Dirección: Mijaíl Kalatózov
Escritores: Enrique Pineda Barnet, Yevgueni Yevtushenko
Protagonistas: Sergio Corrieri, Salvador Wood, José Gallardo, Luz María Collazo
País(es): Cuba, URSS
Año: 1964
Género: Drama
Duración: 141 minutos

DESCARGA

Mega: https://mega.co.nz/#!SoBHGIAb!SZfXoUqyq-WZeayaZFA4Mzen9aQk60SL3qZsw3ckj_k

 

 

Etiquetas: